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Es innegable que la floración de la quila y el colihue implican riesgos para la salud laboral y pública, pero este fenómeno natural también presenta diversas oportunidades para el desarrollo comunitario y los procesos de restauración ecológica del bosque nativo en Chile.

En defensa de estas plantas podemos mencionar algunos de los muchos beneficios que las Chusquea tienen para la comunidad rural, el equilibrio ecosistémico de nuestros bosques nativos e incluso la provisión de agua para el abastecimiento humano.

Valor intercultural

Materia prima para construcción y artesanías.
Alimento tradicional mapuche.
Forraje para el ganado. 

Valor Ecosistémico

Hábitat y alimento para fauna nativa.
Protectora de los cursos de agua.
Evita la erosión del suelo.

Luego de la muerte de las Chusquea, la incorporación planificada y cuidadosa de plántulas de árboles y arbustos nativos, podría convertir el terreno dejado atrás por las quilas y colihues, en bosques que nos proveerán de agua, frutos, y aire limpio, protegiendo los suelos desprovistos de vegetación de la invasión de especies exóticas como pino, eucalipto, aromo, ulex o retamillo. De esta forma estaremos contribuyendo a mantener el abastecimiento hídrico para nosotros y para los ecosistemas naturales. 

Relatos sobre el valor de la Quila.

“La Quila suministraba a los indios y a los españoles el leño mas propio para sus lanzas: son mas fuertes, mas gruesas que las otras, y sus nudos no tan distante como la ya dicha (el rugi). La caña de Valdivia, así llamada por los españoles, por darse en el territorio de esta ciudad, la estiman para bastones; tiene ella los nudos tan vecinos los unos a los otros, que en algunos bastones habrá la distancia de una sola pulgada. Cuanto mas vecinos lo tienen tanto mas se estiman. He visto de éstas, algunos bastones negros como azabache, pero esto es artificiosamente, porque su color natural es naranjado”.

Felipe Gómez de Vidaurre. Historia Geográfica, Natural y Civil del
reino de Chile.

“En los bordes de los espacios claros de  los  bosques,  una  bambusácea  trepadora, la Chusquea Quila, ocupa todo el espacio libre y  forma  un  matorral  impenetrable,  como  si estuviese destinada a preservar el bosque de los ataques de los vientos y animales”

Pedro José Amado Pissis. Geografía Física de la República de Chile.

“El camino sigue por faldeos de cerros, cubiertos de matorrales de coligües, a través de los cuales ha sido preciso abrir verdaderos túneles con el hacha y el machete, y, el tupido ramaje de esta “bambucea” (Chusquea) sólo da acceso a uno que otro rayo de sol. El “coligüe” y su hermana la “Quila” son muy abundantes en esta región y ambas plantas son de una gran importancia para los habitantes de la zona austral. Los tallos (varillas) del coligüe los emplean los indios para palos de lanzas, cierros de huertos, techumbres y divisiones interiores de sus rucas, entarimados, canastos, etc., etc. y se prestan para muchos otros usos por su resistencia y flexibilidad; y las hojas y tallos tiernos de estas “gramineas, especialmente los de la “Quila” (que sólo se diferencia  del  anterior  por  su  tallo  ramificado, más tierno y más largo), proporcionan, a menu-do, el único forraje para los animales vacunos que se crían en estas rejiones. La ʻQuilaʼ suele invadir grandes extensiones de la montaña, impidiendo completamente el acceso por su tupida é impenetrable ramazón que sube, a menudo, hasta la cima de los árboles, es decir, a 25 y 30 metros de altura. Las semillas de los Colihües y Quilas son también un buen alimento y los indios las comen en la sopa”.

Guillermo Münnich (Valdivia, Chile).

“En el período de florecimiento de la Quila se le tilda de carácter de mala suerte, pero es principalmente porque las ratas se comen la cosecha de papas, trigo, el plástico, bidones, etc. Además  de  que  los  animales  se  quedan sin forraje. Sólo por este motivo, no porque se le relacione con alguna catástrofe natural. (…) Lo positivo de la floración es que al haber más lauchas, hay más alimento para algunas aves que están extinguiéndose”.

Don Alberto (Valdivia, Chile).

“El jugo de la Quila es bueno también para las nubes de los animales [daños en los ojos]; es que la Quila tiene un tallito abajo nuevecito, entonces se lo sacan y lo estrujan y se lo echan a la vista del animal y le borran la nube cuando se pinchan. Mejor remedio que el veterinario (…) [la caña] la necesitan para hacer canasto, para canastillo de la damajuana, pero ya no se ve ahora, usan el mimbre y otro pasto que sale en el bosque, lo pintan y hacen ropero. Antes se ocupaba para mesas y sillas (…) Lo mismo para [la conducción de bueyes] que la ocupan, pero como es blanda, la ocupan cuando está verde.”

Don Rubén (Valdivia, Chile).

FUENTE: MEMORIA Y SABER COTIDIANO. EL FLORECIMIENTO DE LA “QUILA” EN EL SUR DE CHILE: DE PERICOTES, RUINAS Y REMEDIOS. GONZALEZ Y GONZALEZ 2006