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Una de las plagas de mayor impacto en la sociedad son los roedores, que además de transmitir enfermedades, devoran las reservas de alimento e invaden nuestros hogares.

Un año después de la floración de quilas y colihues la proliferación de roedores es inminente, el alto número de semillas que producen estas plantas alimenta a miles de ratones. Pero diversas especies de animales carnívoros tienen la capacidad de mantener a raya las poblaciones de esta y otras plagas que amenazan la vida humana y la vida silvestre, a estos animales los conocemos comúnmente como controladores biológicos.

“Diversas especies de animales carnívoros tienen la capacidad de mantener a raya las poblaciones de esta y otras plagas “.

En nuestro país existe una gran variedad de controladores biológicos y, en su gran mayoría, son animales nativos. Dentro de ellos se encuentran zorros, guiñas, culebras, lagartos, aves rapaces, entre otros, a pesar de ser salvajes, los podemos encontrar muy cerca de nuestros hogares en busca de su alimento. Tal caso, lo podemos ver reflejado en aves rapaces como las lechuzas, que sin problema alguno habitan nuestras ciudades y logran sobrevivir cazando roedores gracias a su vuelo silencioso y a su agudo oído. Otro ejemplo de esto son las culebras, que, con su rapidez y gran habilidad para ingresar en pequeños espacios, logran cazar todo lo que encuentren a su paso.

“Dentro de las especies de roedores que existen en Chile está el ratón de colalarga, ampliamente conocido en nuestro país por transmitir el temido virus HANTA”.

Dentro de las especies de roedores que existen en Chile está el ratón de colalarga, ampliamente conocido en nuestro país por transmitir el temido virus HANTA, virus capaz de causar la muerte, de hecho, según cifras el Ministerio de Salud, en 2019 se han registraron 55 casos de contagio, donde el 22% de ellos terminó en la muerte del paciente. Este ratón es otro de los que se ve favorecido por la floración de la quila, ya que la gran cantidad de alimento que genera este suceso permite que se reproduzca y se multiplique en grandes cantidades, poniendo en grave riesgo a la población ya que un mayor numero de ratones de colalarga supone un aumento en las probabilidades de contagio.

Rata común en cautiverio con 13 crías.

Desde hace siglos, la humanidad ha mantenido una mala convivencia con los controladores biológicos ya que estos carnívoros silvestres han visto una buena oportunidad de alimento en nuestros animales domésticos, reportándose constantes ataques a aves de corral y ganado. Por tal motivo, es que se les ha considerado erróneamente como dañinos y se les ha perseguido hasta matarlos, muchas veces sin conocer o recordar el importante rol que cumplen como controladores de plagas. Es decir, hemos estado potenciando la desaparición de nuestra primera línea de defensa ante los eventos ocurridos tras la floración de la quila.

De esta manera nos podemos dar cuenta de la importancia de los controladores biológicos, que al igual que una empresa de control de plagas, nos ofrecen este servicio, pero de manera gratuita y sin dejar una huella ambiental, ya que esa es su principal característica, ser natural.