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La aparición de las flores de Chusquea en cualquier territorio, marca el inicio de un periodo al que la comunidad campesina e indígena llaman los “diez años de ruina”, refiriéndose a los riesgos asociados con cada una de las etapas reproductivas de la quila y el colihue. 

Flor

Un aviso de la naturaleza.
Escasez de alimento para el ganado.
Perdida protección en cursos de agua.

Semilla

Invasión de ratones en los hogares.
Enfermedades como el virus HANTA.
Pérdida de cultivos y alimentos. 

Muerta

Aumenta el riesgo de incendios forestales.
Pérdida de cobertura vegetal del suelo.
Invasión de especies exóticas.

Relatos del florecimiento de la quila.

“El año en que se pobló esta ciudad fue de cincuenta y dos; hubo tantos ratones que no se podían defender que no comiesen las sementeras que, aunque se sembró harto trigo y cebada, no se cogió la semilla, y nos roían los vestidos, aunque no los teníamos de sobra. No dejaron cabo de cinta que no llevaban, y hierro de talabarte que no roían por junto al cuero y lo llevaban”.

Geronimo de Vivar (Valdivia, Chile)

“Conócese en todo el campo el daño causado por la plaga de ratones. El mal ha sido general en todo los llanos, y preguntado a los naturales la causa, aseguraron que cada dieciocho o veinte años sobrevenía la plaga de los ratones, según los habían visto en otros tiempos; y que siempre habían observado que sucedía esto cuando los coligües se recogían y secaban”.

Ambrosio OʼHiggins (Osorno, Chile).

“Estas plantas florecen cada 20 años y la época de su inflorecencia significa, por las razones expuestas, un peligro muy grande para la hacienda, pues la planta muere en seguida y demora un par de años en reproducirse por las semillas que caen al suelo”.

Guillermo Münnich (Valdivia, Chile).

 “La  relación  simbólica  más  “antigua”  entre  la población indígena y la especie, se tiene del adagio mapuche “Muleaulu ta filla, raikei ta Küla”, cuya traducción significaría   “Cuando  florecen  las  Quilas  hay ruina” y que se basa, “En la superstición de los araucanos, mui jeneralizada, que  ha  pasado  a  la  población  chilena  de  los campos. La ruina es la pérdida de las cosechas, pestes, etc.”

Tomás  Guevara (Chile)

“Los  roedores,  principalmente  lauchas,  se reproducen con camadas de 8 a 10 crías cada 3-4  semanas.  Mientras  hay  suficiente  semilla de Quila no se nota el aumento de las lauchas porque se mantienen en los Quilantales secos, pero hacia mediados de junio, cuando ya se han comido parte de la semilla de Quila y lo que no han comido ha caído al suelo y está oculta entre la hojarasca, entonces emerge el éxodo de las lauchas desde los Quilantos hacia los sectores habitados. Esto empezó a notarse progresiva-mente desde del 25 de junio y a la mayoría de los afectados los tomó por sorpresa”.

Jörn Ohme (Provincia de Osorno, Chile).

“En noviembre de 1992 comenzó a florecer la Quila en la parte occidental del lago hasta una línea que pasa por el valle de Puntiagudo, el extremo oriental de la isla Margarita y hasta la mitad del fundo Punta Huano. A fines de 1993 y durante el verano de 1994 floreció el resto de la Quila, es decir desde la mitad del lago hasta su extremo oriental. El peligro de incendio es enorme, como se comprobó con el incendio que se produjo el 17 de marzo de este año [1995] en el sector Río León y que destruyó alrededor de 30 hectáreas de bosques donde había gran cantidad  de  Quila  seca  en  el  sotobosque”.

Jörn Ohme (Provincia de Osorno, Chile).

Fuente: Memoria y saber cotidiano. El florecimiento de la “quila” en el sur de Chile: De pericotes, ruinas y remedios. Gonzalez y Gonzalez 2006.